viernes, 19 de octubre de 2007

Destaque a la labor del Hogar Cristo Rey

Un hogar de menores que es
ejemplo en todo el Uruguay


A PUNTO DE CUMPLIR 66 AÑOS, ESTA CASA DE MENORES TRANSITA NUEVOS CAMINOS, CON UN TRABAJO MULTIDISCIPLINARIO Y ENFOQUES MÁS ABARCATIVOS DEL ROL QUE DEBEN CUMPLIR LAS FAMILIAS DE LOS MENORES. “PROPUESTAS” LES PRESENTA LAS PARTICULARIDADES DE ESTE HOGAR, QUE ADEMÁS HA SIDO EL GENERADOR DE UNA INICIATIVA MUY AUDAZ COMO LO ES LA ECOOPERATIVA.

Hasta diciembre de 2006, el Hogar Cristo Rey era gestionado por una congregación religiosa de origen argentino – las Hermanas Misioneras Catequistas de Cristo Rey -, las cuales en los últimos tiempos tuvieron que cerrar o ceder la gestión de varias de sus casas en el Uruguay y el vecino país debido a la falta de vocaciones. Cuando parecía inminente el cierre de este hogar – que funciona en régimen de convenio con el INAU –, un grupo de laicos apareció para proponer una nueva manera de gestionarlo. Se trataba de un grupo de personas que, con la inquietud de hacer alguna actividad pastoral – sobretodo de tipo social – propusieron al INAU convenios, para un Centro Juvenil y un Club de Niños para los barrios Mendoza y Collazo. Ante esta propuesta, el Jefe Departamental del INAU a su vez les ofreció la posibilidad de, en vez de generar dos nuevos convenios, fortalecer uno que estaba a punto de cerrar, o sea, hacerse cargo del Hogar Cristo Rey. Con el posterior visto bueno del Obispo Mons. Luis Del Castillo y de la única hermana de la congregación que iba quedando en el lugar – la Hna. Aída -, a en el último mes del 2006 se comenzaron algunos trabajos de integración en el hogar y en enero estos laicos ya tomaron la totalidad de la responsabilidad del convenio.

Situación de vulnerabilidad
Con 10 meses de gestión, esta casa – ubicada en el predio de la Parroquia San José, de Melo - atiende hoy a 18 chicos, de 1 a 17 años, bajo sistema mixto, los cuales han sido derivados al hogar por el INAU, según lo explica su director, Gonzalo Domínguez:
“Son chicos sin necesidades especiales, o sea que no es un hogar para chiquilines deficientes mentales. Sí hay algunos que tiene problemas de aprendizaje de diferentes características, pero más que nada están en el hogar por su problemática familiar y social. Generalmente son de familias altamente disfuncionales, que quiere decir que tienen serias dificultades en el funcionamiento y en la organización de sus familias y ante situaciones de vulnerabilidad de sus derechos, sobretodo de falta de protección, ello hace que el INAU, o la justicia a través del INAU los derive acá”.

Estudio, recreación y aprendizaje
Nuestro entrevistado dejó claro que se trata de una casa en la que estos chicos viven permanentemente, en donde desarrollan sus actividades, por ejemplo en el área educativa formal. Justamente para complementar esta formación, el hogar les brinda apoyo educativo, a través de trabajo de una maestra especializada en nivel inicial y otra que lo es en nivel escolar: “También disponemos de grandes patios para recreación con los chiquilines, disponemos de espacios de integración con la tarea que se cumple en la cooperativa, en la huerta, por lo que los chiquilines van, ven como se trabaja, como se dan los procesos de las verduras, como se trabaja haciendo los bloques. A estos trabajos no los hacen pero los ven, que es muy importante. Nosotros lo que tratamos es de ser la casa de ellos, que se sientan cómodos, que lleguen a sentirlo como un lugar propio, pero siempre desde la perspectiva de la realidad, que es que nosotros no somos sus padres y que esta no es una casa normal, como se entiende en los términos generales, pero igualmente se trata que sea sí la casa de ellos”.

Referentes en el país
El principal concepto que ha desarrollado esta nueva administración del Hogar Cristo Rey, no es que solamente los chicos se críen en el mismo, sino acompañarlos a ellos y a sus respectivas familias para poder reinsertarlos en ellas en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones.
Esta visión, que se ve apuntalada por el trabajo diario que se lleva adelante en el lugar y en el desarrollo de un proyecto audaz como el de la “Ecooperativa”, ha sido destacada, inclusive por la más alta autoridad del INAU, según lo relata Domínguez:
“A fines del pasado mes de junio, vino a visitarnos el Director del INAU, el Lic. Víctor Giorgi y cuando estábamos almorzando le consultamos sobre que centro podíamos tomar como referencia para profundizar o mejorar el trabajo con las familias de los chicos. Nos dijeron que había diferentes experiencias pero que no había un modelo sobre como trabajar con las familias, y cuando terminó este encuentro, nos dijeron que la próxima vez que les pregunten que centro se puede tomar como modelo para el trabajo con la familia, ellos van a decir que pueden venir acá a Melo a ver como lo hacemos nosotros, lo que nos pareció muy interesante y nos confirmó que por ahí va el trabajo que tenemos que hacer”.

La visión de la Ecooperativa
“La salida de la pobreza no es a través de un subsidio, sino a través del trabajo”

La Ecooperativa es la cristalización de un ambicioso proyecto que comenzó a funcionar el pasado 15 de mayo de 2007. Se trata de una cooperativa formada por padres y familiares directos de los niños que viven en el hogar, en la cual también participan otros chicos mayores de 16 años que están haciendo su primera experiencia laboral.
El tipo de trabajo que se hace, lo explica Gonzalo Domínguez:
“La cooperativa es un proyecto que surgió desde dentro del hogar, es parte del mismo y del trabajo social que tenemos que hacer. Tiene expectativas de muy largo plazo, lo que implica que quizás no le cambiemos la vida a los chiquilines que tenemos hoy en el hogar, este no es un trabajo que nos genere una expectativa de tener resultados a los 6 meses, sino que es una herramienta que queremos tener para que los chiquilines que van creciendo aquí y las familias que se van vinculando a nosotros, en los próximos años tengan una herramienta que les de una señal bien clara: la salida de la pobreza no es a través de un subsidio, sino a través del trabajo. Esa es la señal que queremos dar y tendrá que ser una señal permanente, que esté durante mucho tiempo”.


Eco muebles en la Expo Melo
La Ecooperativa actualmente produce bloques, parte de los cuales los consumirá la IMCL por un acuerdo al que se llegó con la misma, mientras que también se le vende a particulares:
“Quienes necesiten bloques pueden llamarnos y se los entregamos a domicilio o pueden venir directamente a buscarlos. Son bloques de obra, bloques comunes, de buena calidad. También producimos verduras y vale decir que desde hace pocos días estamos integrados a las ferias hortícolas, en donde vendemos lechugas, acelgas, rabanitos, espinacas, perejil, cebollas y demás. Junto a ello, también estamos produciendo eco muebles, muebles ecológicos elaborados en base a botellas de plástico y nylon reciclados y recubiertos por un forro, los cuales sobretodo los estaremos vendiendo por eventos. Justamente ahora estaremos presentes para exhibirlos y venderlos en la Expo Melo”.

Funcionarios del Hogar Cristo Rey
Director: Gonzalo Domínguez
Coordinadora: Mariela Ortiz
Asistente Social: Virginia Aspiroz
Psicóloga:
Ana Morales
Maestras: Katrin Kahrs y Mónica Lima
Educadores: Andrés Hernández, Griselda Correa, Beatriz Suárez y Graciela Cazón
Cocinera: Elena Hernandorena
Limpiadora: Claudia Rollano

No hay comentarios.: